El trabajo y pensar en trabajo nos ocupa la mayor parte de nuestra vida. ¿Es realmente sano? Seguramente no. Nuestro jefe, algún proyecto que va mal, el equipo, ese compañero con el que es imposible trabajar... Un sinfín de elementos que nos provocan ansiedad, temores, nervios, problemas con la pareja. Me pregunto cual es la clave para encontrar el equilibrio entre vida personal-laboral. Si alguien tiene la respuesta, ¡por favor!¡Una solución quiero!
Quizás no merece la pena preocuparse tanto. Después de esfuerzos, energía y compromiso, con una pequeña patada te quedas fuera, y sientes que de repente te falta una parte importante de tu vida. Y el culpable eres tú. Tú has hecho del trabajo una parte tan importante de tu vida.
Me alzo defensora de la vida privada, de disfrutar de tu tiempo libre, de pasar tiempo con la familia, de NO comer delante del ordenador y grito a los 4 vientos que no nos podemos conformar, y si hace falta, debemos quejarnos de las situaciones injustas.
Puedo prometer y prometo que esta blogger intentará seguir sus propios consejos y además de ser una eficaz trabajadora, ¡conseguirá ser también una eficaz persona feliz!
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